lunes, 21 de mayo de 2012

Cómo reciclar una lata, parte 2

Buenos días!

Como sabéis, ando arreglando el ordenador, pero estoy aprovechando el tiempo también para ir haciendo DIY nuevos.

Hoy os traigo la continuación del reciclado de la lata. Si recordáis bien, me quedé con una lata pintada a acrílico, pero con un resultado que no era el esperado: la pintura no cubría por completo el fondo y tenía demasiada textura, no resultaba uniforme.
Bien, pues por probar, opté por pintar con spray. Como tenía dos botes (por si salía algo mal), uno de ellos sin pintar, probé a pintar sobre los dos.
En seguida pude ver la diferencia:
¿Podéis verlo?
Os pongo unas fotos detalle del problema: el bote previamente pintado con acrílico reaccionó a la pintura en spray, y se agrietó. En cambio, el bote original, la superficie quedó lisa, uniforme. No todo lo opaco que sería deseable, pero bastante aceptable.

Tras desechar el bote defectuoso, usé la plantilla que preparaba para darle un toque de color. Pinté también con acrílico, pues sólo tenía spray de color blanco. El resultado no es bueno, ocurre lo mismo: la textura, la pintura estaba demasiado espesa y la plantilla no era perfecta, pues se colaba la pintura por algunos huecos, manchando fuera del diseño. 

 Como podéis ver, lo que os comentaba: los grumos de pintura que se formaban entre las esquinas de la plantilla y manchas fuera del diseño.


No voy a mentir, no me gusta el resultado. Si el diseño y la pintura fueran buenos, pasaría a la siguiente fase: el fijado y la protección. Para eso, sería necesario dar una capa de barniz (alkil o incluso cola blanca), tanto por fuera como por dentro (pues el bote es de cartón), para protegerlo del agua. Pero como en este caso no termina de gustarme, lo usaré sin barnizar y lo tiraré cuando se moje o algo.

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