domingo, 13 de mayo de 2012

Galletas de cumpleaños ¡fracaso!

¿Recordáis que la última vez os comenté que estaba esperando a unas galletas que tenía en el horno? Bien pues la situación acabo en fracaso. Así han quedado las galletas: quemadas


Qué desastre! Y todo porque se me fué el santo al cielo. Cuando terminaron de hacerse, apagué el horno y dejé las galletas dentro porque me entretuve con otra cosa, de esa cosa pasé a otra, etc. Cuando me acordé, las galletas llevaban más de 30 minutos al calor y habían cogido ese tono oscuro...

Y es una lástima porque estaban tan ricas! Preparé dos tipos de variantes de la receta que ya publiqué para galletas. Hice una tanda con pasas (que por cierto al calentarse en exceso se secan y se ponen amargas) y otras con sabor a vainilla (estas se han quemado un poco menos por lo que aún se pueden medio disfrutar).


Qué he aprendido: a que no se debe dejar nada en el horno pues el calor residual todavía es muy intenso y los platos siguen cocinándose. Son además mis primeras variaciones (facilitas) de una receta base. La idea de las pasas no me termina de convencer. La vainilla fue un acierto. Probaré más variaciones.

Por mejorar: el tiempo de horneado.

La receta (sin quemar)
  • 250gr harina
  • 100 gr azúcar
  • 125gr mantequilla
  • 1 huevo y 1 yema
  • Un puñado de pasas
  • Extracto de vainilla o en su defecto, azucar de vainilla
En un cuenco, mezclar harina, azúcar y mantequilla, apretado con los dedos. Añadir el huevo y la yema y amasar para que se amalgame. Como quería hacer dos sabores diferentes, hice dos bolas (mitad y mitad). En una de ella, mezclé la masa con el puñado de pasas, para que quedasen bien repartidas en la masa. En la otra mitad, eché vainilla y volví a mezclarlo todo bien.
Dejé enfriar las mezclas en la nevera, entre 30-60 minutos.

Tras sacarlas de la nevera, se aplanan (recomendado: poner un poco de harina en la mesa o donde vayas a amasar, para ayudar a que no se pegue la mezcla a la mesa), y se estira con el rodillo, hasta tener un grosor de 1/2 cm, aproximadamente.Cortar las formas deseadas con los cortapastas. Colocarlas en la bandeja del horno, que previamente has puesto a precalentar. Dejar a 180º unos 15 minutos (y si, sacarlas del horno pasado ese tiempo, no lo hagais como yo que ya veis el resultado...)

2 comentarios:

  1. Que mal! A mí me gusta mucho usar el horno, pero igual que tú aprendí a que el tiempo es sumamente importante, y el horno es de cuidado...

    Aún quemaditas, para mí se ven sabrosas.

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    1. Gracias Rous, de los errores se aprende :)
      Y te puedo asegurar, después de probarlas, que incluso quemadas estaban buenas. Si no se hubieran quemado, ayy qué ricas estarían! Un saludo

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