viernes, 17 de enero de 2014

Desde China con amor

Las Navidades pasadas, mis suegros, que están hechos unos auténticos Willy Fog, viajaron a Pekín, una ciudad que tenían muchas ganas de conocer. Y desde esa ciudad milenaria, trajeron estos regalitos:


Un maneki-neko dorado, que funciona con luz, y que ya está haciendo compañía al blanquito que ya tenía.


Tiempos modernos vs. tiempos antiguos. A la izquierda, un muñeco de barro, que parece Sinchan (aunque éste es japonés), que según me explicaron, si le echas agua caliente por la cabeza, acaba meándola, literalmente. Todavía no lo he probado. Pero lo haré. A la derecha, una representación de los Guerreros de terracota. 


Esto me gustó una barbaridad. Es un juego de pinceles de caligrafía y una caja de barritas de acuarela, super bonitas. Tienen relieves con letras y dragones, pintados con oro. Lo probaré en breve a ver qué tal funcionan, ambos. 

Por último, un bolsito bordado con muchos colores. En la foto no se aprecia muy bien el dibujo pero resulta realmente bonito.

Las fotos las colgué en mi cuenta de Instagram, por si te apetece pasar y cotillear un ratito ;)

2 comentarios:

Gracias por pasarte por aquí :)