miércoles, 19 de marzo de 2014

Mini escapada a la costa

Como os chivé el viernes con mi micro entrada programada, este fin de semana me escapé un par de días a la costa. Es uno de esos viajes que salen por compromiso en origen, pero que, por alineación de planetas, mareas o lo que quieras, acabas necesitando casi tanto como el respirar. 

En casa coincidió además que mi chico tenía un par de días libres. Y yo, que estaba estresada no, lo siguiente, en el trabajo, conseguí dejarme tiempo para tomarme yo también ese par de días. Así, nuestro viaje de compromiso se convirtió en una mini escapada a la playa. 

Tengo la suerte de tener casi toda mi familia en Alicante, lo que quiere decir que, cada vez que digo "me voy al pueblo" los demás oyen "me voy a tostarme a la playa". El tiempo acompañó mucho, hizo muy bueno, mucho sol, y animaba a salir a pasear. El primer día nos acercamos a ver el mercado central, que es una maravilla. Todos los puestos hasta arriba de alimentos frescos, de todas las formas y colores (si compras en un super, como yo, porque no hay otra cosa alrededor, te puede pasar que al ver esos puestos con todo fresco, colorido, quieras llevártelo todo). Y pude visitar una tienda de manualidades que han puesto justo al ladito de mi casa. ¡Peligro, peligro!

El segundo día nos acercamos a dar una vuelta antes de comer por el paseo de la playa. Hacía calor, el agua estaba en calma, y fue muy agradable. 


Pero lo que más me gustó fue el último día, cuando decidimos dedicar toda la mañana, antes de volver a casa, a pasear por la playa. Será mi poca experiencia con el tiempo marítimo, pero me chocó una barbaridad. La orilla estaba cubierta de bruma espesa, tanto que desde el paseo no llegabas a ver el mar. 

Dimos un paseo por una playa que, aunque hacía calor, se me antojaba de "fuera". Me imaginaba una playa inglesa, en invierno, con su cielo gris y su espesa niebla. Os confieso que disfruté de lo lindo, el rato que duró. Al cabo del rato, la bruma se disipó y volvió a quedar un día de sol y calor....pero el coche y la carretera nos esperaba. 

Parece que hace frío,....pero no

Precioso día de playa, si



Al menos nos mojamos los pies en el mar, un poquito... eso sí, estaba helada



2 comentarios:

  1. Que curioso el cambio de ambiente. Y qué razón, lo que se llega a necesitar desconectar de vez en cuando :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Imagino que la bruma en la costa será algo "normal" pero para mi fue tan chocante! como dices, el ambiente cambia completamente.
      Gracias por pasarte, Tati ;)

      Eliminar

Gracias por pasarte por aquí :)