domingo, 4 de marzo de 2018

Mi experiencia con InCoWriMo 2018



Hace solo 4 días que terminó el reto, y creo que ya se ha asentado todo como para hacer una pequeña reflexión. Quiero contarte mi experiencia, por si te planteas participar el año que viene, o simplemente animarte a retomar el escribir cartas.

Hoy no busques consejos, ni trucos, ni tutoriales. Hoy te cuento, desde mi punto de vista, todo lo que me ha aportado participar. De tú a tú. Con un café calentito en la mano, como una charla entre amigas.

Y no, no tengo bonos de Correos por fomentar tanto el mandar cartas, aunque no estaría nada mal.



Mi experiencia, en general, ha sido positiva. Creo que ha ayudado mucho apuntarte a un grupo de facebook (que puedes ver aquí) y en el que había muchas chicas (la mayoría de los miembros del grupo son mujeres) haciendo el reto y buscando gente para intercambiar cartas, que fuesen activas (es decir, que respondan, y no se limiten a querer recibir cartas). Además de apuntarme al listado que tenían del reto, donde cualquier miembro del grupo podía elegir tu dirección para mandarte alguna carta, se me ocurrió buscar gente todavía más proactiva, y puse un mensaje pidiendo 5 o 6 personas, pues ya tenía una preselección hecha. La verdad es que la respuesta que obtuve me desbordó. Muchas chicas se apuntaron, y finalmente casi todo el mes fue dedicado a esas personas que se animaron a contestar.

28 cartas son muchas cartas, no vamos a engañarnos. Yo sabía que no sería capaz de hacer una carta cada día, pero sí que sabía que habría días en los que podría escribir dos del tirón, o incluso tres. Eso me ha permitido ir a buen ritmo, y todas las semanas han salido 6 o 7 cartas a sus respectivas casas. Algunas cartas han sido largas (como a Mayte, con quien llevo ya años escribiéndome y nos contamos de todo) y otras han sido simples postales con un mensaje corto (algo como hace tiempo que no sé de ti y espero que te vaya todo genial). Esos mensajes son los que más me gustan, totalmente inesperados, y que cuando los recibes, te ponen una sonrisa en la cara.



He aprovechado para usar muchos materiales que tengo por casa, y que por falta de ganas, acabo sin usar. Muchos papeles decorados, adornos, y material de papelería, que me han servido para añadir detalles a las cartas. Esto también me ha gustado, porque hay rachas en que no los uso por falta de tiempo y me da mucha pena verlos ahí cogiendo polvo, como quien dice.

Me he animado a correo internacional, a sabiendas de que eso encarecería los envíos (pero un día es un día!) por varios motivos: el principal, me da alegría recibir (o enviar) cartas lejos. El viernes, sin ir más lejos, me llegó una de Pakistán, y a comienzo de mes mandé una a Seoul (Corea del Sur). Gente de países tan dispares y diferentes te permiten conocer (con el tiempo) diferentes culturas, formas de vida o sorprenderte por lo parecidos que sois, pese a los miles de kilómetros de distancia.

Además, y lo confieso públicamente, me gusta coleccionar los sellos, y recibir de diferentes países es casi como un regalo. Durante este mes he mandado cartas a España, Corea del Sur, USA, Noruega, Inglaterra, México, Canadá, Alemania, Turquía, Finlandia, Italia, Rumanía y Bélgica.



La pena (pero también la esencia) del slow mail, o el correo tradicional, es que no es inmediato. Se trata de tomárselo con calma. Esperar a que llegue a su destino, a que esa persona pueda contestarte y a que vuelva a llegar a tu casa.

El reto InCoWriMo no supone recibir 28 cartas de golpe, y yo espero que durante las siguientes semanas, lleguen en cuentagotas. Recibir de cuando en cuando algo que te sorprenda. Por ahora, he recibido 11 cartas, y la gran mayoría ya las he respondido. Cartas que llegan desde varios puntos de España, desde USA, UK, Alemania, Rumanía, Bélgica o Pakistán.

También, supone confiar en la buena voluntad de la persona a la que has escrito, y esperar a su respuesta. Y en que la carta no se extravíe por el camino (que es una verdadera lástima).

¿Tiene algún punto negativo?

Realmente, para mi, poco o muy poco. Quizás el más sencillo de ver, sea el coste de enviar una carta a la otra parte del mundo. Y multiplicarlo por 28. Durante este mes me he gastado en torno a 50€ en sellos. Visto en conjunto, no es un dineral, una media de 1,5€ por carta.

Entiendo que enviar una carta supone unos costes (logística, gente, etc) pero aún así, me parece desorbitado pagar ese precio por según qué envíos. Entiendo los motivos, no me malinterpretéis. Pero como he dicho, un día es un día y es casi una inversión, para durante las siguientes semanas tener noticias y cartas en mi buzón.

Pero esto, claro, depende del punto de vista de cada uno.



Quizás otro punto negativo, y esto es muy personal, es que sean tantas cartas de golpe. Mucha gente que me comentó interés en participar, no lo hacían porque no querían hacer tantas cartas. Y lo entiendo perfectamente. Son muchas. Hacia final del reto, estaba cansada  de tener que escribir casi obligada, pero me animaba al pensar en la persona que lo podría recibir, y le dedicaba mi atención y mi motivación.

Por eso mismo, me animé a relanzar el grupo de gente interesada en cartearse, del Pegotiblog. Para aquellas personas que buscan gente nueva a quien escribir pero que no están interesados en hacer el reto de 28 días. Mi pequeño grupo de carteo, cuenta con poca gente (6 o 7, si no me equivoco), pero también muy motivada para escribir y recibir cartas (y les agradezco muchísimo que se apuntasen). Así que he decidido dejarlo abierto, de forma indefinida, y sin estar limitado al reto InCoWriMo.

¿Mi conclusión? ¿Lo volvería a hacer?

Sí, el año que viene (a no ser que sea por causa mayor) me encantaría volver a participar. Ya sé qué tiempo necesito, qué materiales, y durante este año espero afianzar mi lista de gente a la que mandar cartas, con lo que también facilitará mucho el saber a quién escribir. Así que mi respuesta es: sin duda!

Y tú ¿te animarías a participar?


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Recuerda: Si quieres apuntarte a la lista del Pegotiblog para buscar gente con quien escribirte, escríbeme a pegotiblog@gmail.com con tu nombre y dirección completa, edad y una pequeña descripción de tus gustos, para añadirte al listado y poder compartir el resto de contactos.



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3 comentarios:

  1. Me gustaba la idea,pero me veía incapaz,te felicito por haberlo conseguido y lo mismo me animo para el año que viene.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. ¿Quieres apuntarte al listado que tengo? No son muchas personas, y no es obligatorio escribir a todos

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    2. Apúntame,me has convencido!!

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