sábado, 9 de junio de 2018

Técnicas de productividad: la técnica pomodoro

Técnicas de productividad: la técnica pomodoro

Hoy te traigo una sencilla técnica que te permitirá estar enfocada a la hora de trabajar (o estudiar) y con la mente despejada: la técnica Pomodoro. Básicamente, se trata de trabajar en bloques de tiempo, de unos 25 minutos, de forma muy concentrada.

La técnica Pomodoro es una técnica de gestión del tiempo, creada en 1980 por Francesco Cirillo, y el nombre viene, según cuentan, por el reloj temporizador de cocina que usó, con forma de tomate, cuando la inventó.

Es una técnica muy sencilla de aplicar, que te permite, si la pones en práctica, centrarte en una tarea y dejar de lado la multitarea. Intercalas momentos de concentración y momentos de pausa, lo que te ayuda a despejar la mente, y además, algo que es muy útil: te ayuda a conocer el tiempo que tardas en realizar tareas concretas (y a la larga te servirá para organizarte mejor)

Un pomodoro es un bloque indivisible de 25 minutos (*). En teoría, si algo te distrae, debes volver a empezar. Te lo indico así, porque sé que no siempre es posible. Por ejemplo, hay trabajos donde las interrupciones son parte inevitable. Si no es el caso, y puedes dedicarte tiempo a no tener interrupciones mientras trabajas, puedes ponerlo en práctica. Durante ese tiempo, tendrás que centrarte en una única tarea. Al ser solo una, te será más sencillo enfocarte (y no distraerte con otras). Además, se realizan descansos entre tareas, lo que te ayudarán a mantener tu cabeza despejada y a motivarte.

Cómo funciona:

  1. Empieza planificando: Dedica un tiempo previo -al inicio del día o de tu jornada- a planificar las tareas que vas a realizar. Divide las tareas en acciones a realizar, por bloques de 25 minutos. Si una tarea es muy grande (o necesitas mucho tiempo para hacerla), divídela en varios pomodoros (los bloques de 25 minutos). De esta forma, podrás avanzar poco a poco en ella (pasito a pasito). 
  2. Primer bloque de trabajo: Realizar el primer pomodoro de tu lista, durante 25 minutos, sin interrupciones. Cuando acabes el tiempo, tacha este elemento de tu lista. 
  3. Primer descanso: Realizar un descanso de 5 minutos, preferiblemente algo que sea un descanso de la tarea que estás realizando (por ejemplo, levantarte del ordenador, o beber un poco, o alguna pequeña tarea -yo aprovecho para poner una lavadora o tenderla- o incluso, estirar un poco. 
  4. Ve a por el segundo bloque de trabajo: Otros 25 minutos de concentración
  5. Segundo descanso de 5 minutos. 
  6. Repite los puntos 2 y 3. Y ve marcando el avance en tu listado. 
  7. Cada 4 pomodoros (100 - 120 minutos) de trabajo, realiza un descanso más largo, de unos 15-20 minutos. 


(*) Esta rutina de trabajo te sirve para aprender a enfocarte, pero al final se trata de adaptarla a tus necesidades y ritmo. Es decir: si estás trabajando en una tarea y estas muy concentrada y estás avanzando, no tienes porqué parar tras llegar a los 25 minutos. Si puedes aprovechar el ritmo, y avanzar más, adelante. Haces un descanso un poco más largo más adelante, y solucionado.

Esta técnica la he usado para estudiar, para trabajar en la oficina e incluso para recoger por casa. Me ha servido sobre todo para abordar mi lista de tareas los días en que tenía más pereza o me costaba más ponerme a ello.

Necesitarás usar un reloj con temporizador o alguna app. Hay muchas disponibles. Yo uso Forest, que funciona de manera similar a la técnica Pomodoro: eliges el bloque de tiempo que quieres trabajar (entre 10 y 120 minutos), se pone en funcionamiento y no puedes minimizarla ni utilizar cualquier otra función del teléfono, durante ese tiempo, si no quieres perder el avance. Cuando llega al final del tramo, te avisa (por ejemplo, con una vibración larga).

Como todo en esta vida, esta técnica tampoco es la solución definitiva, pero si una buena manera de comenzar a trabajar tu productividad y capacidad de concentración. Como te digo, si trabajas en un ambiente con muchas interrupciones (reuniones, gente dependiente de ti, o con muchas llamadas), resultará imposible ponerla en práctica, al 100%. La clave, para mi, está en ser flexible: saber adaptarte. Tampoco es ideal mantenerla a largo plazo, porque estar pendiente del reloj permanentemente puede resultar estresante, pero comenzar con ella, para aprender a controlar tu concentración y a conocer lo que te llevan ciertas tareas, puede ser una buena idea.


No tiene mucho más que contar esta técnica. Es tan sencilla como esto. Y dime, ¿conocías esta técnica? ¿la habías probado antes?


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2 comentarios:

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