viernes, 22 de octubre de 2021

Guía para ordenar y minimizar tu armario

Guía para ordenar y minimizar tu armario - Pegotiblog
 
 Ya hemos entrado en el otoño, mi estación favorita y, aunque todavía el tiempo es agradable, al menos por aquí, las mañanas ya son frías y hay que empezar a tener presente el cambio de armario
 
Hoy rescato este post (que tiene ya unos pocos años) pero que sigue vigente, quizás ahora más que nunca. 

En los últimos años hemos visto como las apps de segunda mano como Wallapop o Vinted se han ido haciendo hueco en nuestras vidas, y poco a poco hay mucha más consciencia sobre el re-acondicionar y el dar una segunda vida a las prendas. 

Y es que hacer el cambio de armario, ya no es trasladar la ropa del altillo al amario y viceversa. Es aprovechar el momento, para revisar a fondo lo que tenemos, y deshacernos de lo que ya no nos sirve. Pero, siempre con cabeza. 

Te cuento mucho más...

 

La mentalidad necesaria para hacer un cambio de armario

Quizás soy yo que le estoy dando un dramatismo exagerado, que también..., pero desde hace unos años, necesito encontrarme con cierta mentalidad para ponerme a la labor del cambio de armario. Ya no es algo que hago en una mañana, y desde que está Julia en casa, mucho menos. 
 
Y eso se debe a que ahora, cada vez que lo hago, paso prenda por prenda, probando, analizando si me sigue valiendo, o si me sigo viendo bien con ella. Limpio a fondo, ordeno y purgo (o lo que en inglés llaman declutter). 
 
Si a ti también te interesa el tema de ganar en orden en tu casa y armario, te recomiendo dos lecturas: el libro de Marie Kondo (La magia del orden) o la teoría del armario cápsula, que consiste en dejar tu armario en 33 piezas para cada temporada. Hablé sobre el Método Konmari aquí, por si te interesa leer.
 
Y como esta labor se alarga en el tiempo, a veces es preferible abordar poco a poco el proceso, en vez de empantanar toda una habitación. Por eso, en este post voy a darte una guía que te puede facilitar el proceso de hacer un cambio de armario a fondo, basada en un challenge que compartió, en su día, la web de Apartment Theraphy.


El calendario para el cambio de armario

Pautas para hacer un cambio de armario a fondo - Pegotiblog
    La idea de separarlo en tantos días es que podamos atender cada parte de nuestro armario sin agobio, porque, al menos en mi caso, cuando me he puesto con el cambio de armario en casa, se me ha ido el día entero, y he acabado con la cama debajo de montones de ropa, agotada y hasta de mala leche. Pero tras leer estos métodos, me he propuesto acabar con eso: atacando al armario de poco a poco, dedicándole unas pocas horas, sin estrés y sin agobios. 

    La primera tarea, y de las más importantes, es establecer el sistema de clasificación para determinar el futuro de la ropa, mediante un sistema de cajas o bolsas, que puedas tener fuera de la vista durante un par de semanas. Yo uso bolsas más o menos grandes. 
     
    Establece una bolsa para los siguientes casos:
    • La ropa que sea para tirar a la basura, sin duda. Aquí puedes meter ropa que está rota y no merece la pena arreglar, o demasiado estropeada o desgastada por el uso. Recuerda: ¡siempre al punto limpio! o a algún programa de recogida de prendas (como H&M) donde las reconvierten en relleno para almohadas, trapos, etc. 
    • La ropa que no quieres o no te sirve, pero que está en buen estado. Estas prendas las puedes donar a gente necesitada, o regalar a algún familiar o amigo que le pueda venir bien. Incluso puedes plantearte una bolsa también de ropa para vender online. 
    • La ropa que te queda bien, que te gusta y que te seguirías poniendo, pero que necesita un arreglo (coser o llevar al tinte), o que no te gusta actualmente pero que puedes transformar si se te da bien coser y te la volverías a poner (un tuneo).
    • Y la bolsa de "quizás" - esta bolsa es bien importante y te la explico en su propio apartado-. 

    ¿Cómo decidir qué hacer con una prenda?

    Ordena y minimiza tu armario este otoño - Pegotiblog

    Cada día dedícate en exclusiva al tema que corresponda, no te salgas del tema. Saca del armario, de cajones, de debajo de la cama, etc todo lo que tengas del mismo tipo. Pruébatelo, comprueba su estado, mírate en el espejo, y analiza qué tal te está, qué tal te sientes con ello puesto (¿te molesta, te resulta cómodo, te gusta?). 

    La ropa que realmente te quede bien, de talla, que te veas bien con ella, que te encuentres cómoda en ella, está claramente determinada para volver a tu armario. 

    Si por ejemplo, tienes una prenda que te sienta bien, es de tu talla, pero estás cansada/o de su estilo o ya no te ves en él, pero tienes una idea para mejorarlo, puede ir a una bolsa de "transformar". Si se te da bien coser, puede ser una buena opción, sabes que no me gusta tirar nada si puede tener una segunda vida, pero debemos ser realistas, y si durante 3 o 6 meses no hemos sacado tiempo para arreglarlo, es difícil que lo podamos sacar más adelante. 

    Si la ropa ya no te sienta bien, o no te terminas de encontrar cómoda en ella (te aprieta, te resulta más corta /larga de lo que te gustaría, etc) ¡se realista! no te la vas a poner. Aquí hay que pensar un poco como dice Marie Kondo: si no te hace feliz, ¿por qué guardarlo? 

    Un problema que suelo tener es guardar algo porque dentro de un tiempo podré volver a ponérmelo. ¿Cuánto tiempo a pasado desde que lo has pensado? ¿porqué tienes el armario lleno de cosas para tu futuro-yo, mientras tu actual yo no puede ponérselo? Esta es una de las partes que más me cuesta a mí aceptar. Este es el reto para mí. Estas prendas: fuera del armario.

    La ropa que tengas dudas, porque no te quede del todo bien, pero tampoco mal, o que te da pena deshacerte de ella, o no te pongas mucho, sepárala a la bolsa de los Quizás. Sin más. No dediques más tiempo a estas prendas, pues para eso tienes el día 10. 

    ¿Cómo lidiar con los quizás? (el día 10)

    Lo que necesitas es aclarar tu situación con estas prendas. Para ello, haz un experimento
     
    Cierra la bolsa o caja donde esté guardado y guárdala. Fuera de tu vista, por ejemplo, en un armario o trastero. Déjalo estar hasta el próximo cambio de armario. Si durante todo este tiempo, no has necesitado estas prendas, ni las has echado en falta, está claro: estás listo/a para deshacerte de ellas.

    Si en algún momento necesitases recurrir a esas prendas, sabes que están ahí, simplemente, sácalas de la caja, y vuelve a ponerlas en el armario. 

    El mantenimiento de tu armario (o cómo evitar caer en los mismos errores)

    En la guía nos proponen hacer un pequeño mantenimiento mensual, dedicando una hora al mes (ya ves que no es nada), a retocar el armario, para mantener el orden. 

    Nos aconsejan tener una caja de ropa para "clasificar" preparada cerca del armario, para que, a lo largo del mes, si tenemos la necesidad de sacar de nuestro armario una prenda, o cambia nuestra relación con ella (deja de valerte, deja de gustarte, se rompe, se tiene que arreglar), la dejemos en la bolsa cuanto antes. Así, el día que dediques la hora de mantenimiento, tendrás parte del trabajo hecho. 

    También nos aconsejan dedicar ese tiempo a doblar en condiciones la ropa de los cajones, colgar en las perchas la ropa bien estirada, para que nuestro armario esté ordenado y fácil de acceder. 
     
    Como todo el mantenimiento de la casa, si cada vez que guardas, dedicas un poco de tiempo a hacerlo en condiciones, te evitas tener que dedicar más tiempo en el futuro. Ya conoces la regla de los dos minutos ¡si te lleva menos de 2 minutos, hazlo ya!
     
     

    Dar una segunda vida

    Ahora, por suerte, hay muchas opciones para hacerlo. Antes no estaban tan conocidas, aunque de siempre ha existido el pasarle la ropa a tus hermanos, primos, o incluso vecinos ¿verdad?
     
    Esta opción siempre sigue disponible, y es de las mejores: ayudas a que ropa que todavía tiene buena vida, siga siendo de provecho, y a la persona que lo recibe, le viene bien, seguro. 
     
    Si no tienes a nadie cerca que le guste o le valga, ahora con Internet, todo se ha facilitado. Hay grupos (en facebook sobre todo) de redes cercanas donde se regalan y donan todo tipo de objetos. 
     
    También está la opción de la donación, para las personas más necesitadas. Las ONGs están siempre dispuestas a recoger ropa, en buen estado. Pregunta por tu barrio si es que hay alguna sucursal, o incluso fíjate si hay algún contenedor para dejar la ropa (tipo Humana, Cáritas, etc). 
     
    Otra vía, como te decía arriba, es ponerla a la venta. Wallapop, Vinted, y otras tantas apps que hay ahora mismo, te permiten ponerte en contacto con cualquiera que pueda tener interés en esto. ¿Los beneficios? Recuperas un poco de dinerillo con la venta de las prendas. ¿La pega? que mientras no lo vendas, seguirá en tu casa. Si te urge hacer espacio, no es la mejor opción.  

    [Por cierto, tengo perfil en Wallapop y Vinted y estoy haciendo un vaciado de casa, así que si te interesa algo, no dudes en preguntarme por ellas]


    Espero que esta guía te anime a hacer el cambio de armario y sobre todo ¡salir victoriosa de él! 
     
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    2 comentarios:

    1. Gracias Sara, me ha parecido un artículo buenísimo. Yo también estoy ahora a vueltas con la ropa. Es verdad que con niños pequeños ya no puedes tomarte el lujo de dedicarle mucho tiempo seguido, y dividir la tarea es más práctico.

      ¡Un abrazo!

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